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Castro del Río tiene multitud de lugares interesantes para ver. Como muestra podriamos señalar los siguentes:

Iglesia de la Asunción

Es el edificio religioso más importante de Castro del Río, situado en la parte alta de la villa, en las inmediaciones del castillo. La actual iglesia presenta diversos estilos artísticos; el antiguo edificio era gótico - mudéjar, del siglo XIII, pero desde el siglo XVI hasta el XVIII fue objeto de numerosas transformaciones. Su fundación se remonta a la etapa reconquistadora y, aprovechando el solar de una vieja mezquita, se construyó su fábrica gótica en los tiempos de la toma. Es un edificio de tres naves separadas por dos hileras de arcos apuntados en tres ábsides; actualmente se conserva el central, aunque bastante reformado. La puerta de entrada es plateresca, del siglo XVI. Todavía se guardan importantes obras de orfebrería en su interior y la sacristía cuenta con un interesante artesonado del siglo XVI.

     

Castillo

Es de origen árabe pero sobre base romana. Está situado en la parte alta de Castro del Río y, actualmente, sólo se conservan lo que fue la plaza de Armas, la torre del Homenaje, algunas mazmorras y los aljibes, todo ello muy deteriorado. Estaba unido a la muralla y sólo contaba con una puerta, la de Martos. La plaza de Armas es cuadrangular, con cuatro torres en las esquinas y cuatro lienzos de muro que las unen. Las partes inferiores del castillo estaban construidas en aparejo formado a base de mampostería de piedras grandes y pequeñas, todo ello unido mediante mortero o simple argamasa. Junto a la puerta de entrada se puede observar la torre del Homenaje.

     

Triunfo de San Rafael

Situado al lado de la parroquia de la Asunción y frente a la Cuesta de Martos, fue levantado en 1762 y renovado en 1807. Es de influencia cordobesa y consta de un pedestal que soporta otro más estrecho, con una esbelta columna estriada que corona un capitel corintio en la que una peana sirve de base a la figura del Arcángel.

   

Iglesia medieval de la Madre de Dios

Se trata de una iglesia de tamaño pequeño, con planta irregular, edificada en diferentes épocas según se marca en sus portadas. Se piensa que podría haber sido construida sobre una antigua mezquita árabe, modificada después de la Reconquista, hasta la última, llevada a cabo en 1674, año de construcción de la capilla mayor. Consta de una planta llamativa, resultado de dos iglesias perpendiculares entre sí, con caracteres de distintas épocas. La fachada tiene una portada adintelada, dos ventanas, un reloj y dos pilares que sobresalen a ambos lados de la portada. Son de destacar sus retablos con pinturas, el artesonado mudéar y algunas esculturas del siglo XVI.

   

Barrio de la Villa

En el aspecto urbano, Castro del Río es un ejemplo más de pueblo-fortaleza: así lo demuestra su organización en la cima de una colina y la existencia de un recinto amurallado en torno a lo que fue la primitiva ciudad, hoy barrio de la Villa, todo ello acentuado por la barrera defensiva que suponía el río, rodeando por el sur el emplazamiento de la población.

Por tanto, podemos contar en la actualidad con los límites del casco urbano, que fueron establecidos en el momento de la "Reconquista" por Fernando III en 1.240. Lo que ha llegado hasta nosotros es bajomedieval, si bien el trazado y algunos restos podrían ser más antiguos. La estructura material es a base de mampostería y tapial, aunque también aparecen otros elementos como el ladrillo.

Las casas blancas y las calles angostas conforman una sencilla estampa de luz, dando un toque de singularidad a este hermoso pueblo de la campiña, embellecido con pintorescos arcos que atraviesan las calles principales en sus principales accesos, destacando los de Martos, el Agujero y la Cuesta de Santo Cristo.

Dignas de destacar en el trazado urbano son las construcciones de importantes casas solariegas. Son sencillas viviendas de grandes fachadas encaladas, con pocos huecos, sobre todo en la planta baja. En la planta alta, son frecuentes los ventanales con rejas voladas sostenidas por repisas en forma de nácela, que se prolonga desmedidamente hacia abajo.